Me voy
Se ha acabado el curso. Y con él, el tiempo en mi casa. Ahora, tal y como todos los veranos, me voy de “vacaciones” a un campito en la zona residencial de Chiclana, casi aquí al lado. Allí, estoy rodeado de más parcelas y más campos como los míos, y no hay internet. Así que lo que hago es venirme de vez en cuando aquí a San Fernando a casa de Iván, y aprovecho para salir y airearme un poco. Y para no aburrirme allí en mi campo, suelo organizar mis proyectos y llevarme algo de entretenimiento.
Esta vez le ha tocado a los animes y a las distribuciones de Linux.
He descargado ocho animes: Jester el Aventurero, La visión de Escaflowne, Trigun, Blood+, Arc the Lad, Ghost in the Shell, Ergo Proxy y Slayers. Algunos de ellos son algo antiguos, pero aprovecho para recordar viejas historias. Ya hablaré de alguno de ellos algún día, por ahora menciono que Jester y Slayers son de fantasía, la visión de Escaflowne y Arc the Lad mezclan mechas y tecnología con fantasía, y Ghost in The Shell y Ergo proxy es puramente tecnológico y ciberpunk. Blood+ es un caso aparte, vampiros y sangre (solo que en versión buena xD).
Instalaré en mi ordenador antiguo (la archiconocida torre) varias distros, de las cuales sólo dejaré una o dos. En total son: OpenSUSE, Linux Mint, Freespire, PCLinuxOS, Mandriva One 2010, Chakra y Ubuntu 10.04. Intuyo que dejaré OpenSUSE, Chakra y Ubuntu. El por qué de este ataque de locura con linux es que así podré conoce mejor algunas distros y salir así del mundillo (K)ubuntu. Pero veo algún que otro inconveniente: voy a tenerlo crudillo para ver cosas en internet a través de estas distribuciones, así como para instalar cosas.
No he de olvidar también que tengo por delante la Biología de Bachillerato, Alas Gris Penumbra y la redacción por extenso de Mesías. Que sumado a todo lo que ya pienso hacer, no es poco xD.
No sé si abriré de nuevo el blog, porque me fastidia mucho que nadie deje ninguna clase de comentarios y WP no me avise de los enlaces aquí, ni sobre los pingbacks, ni sobre nada de nada. Con más de ciento cincuenta entradas, muchísimas más etiquetas, temas de todo tipo… y nadie habla, nadie opina, nadie se asombra por lo que encuentra aquí.
Escribir un blog está bien, pero cuando llevas un año de trabajo y apenas has recibido reconocimiento alguno… te lo replanteas más de una vez.
Hasta pronto, o quién sabe, escribiendo sin ganas este último post eventual.
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